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Aunque con una leve desaceleración del Producto Interno Bruto (PIB) respecto a la gestión pasada, la economía boliviana sigue boyante y su crecimiento hasta abril de 2014 está por encima del 5%. Este buen comportamiento ha sido reconocido tanto por el Fondo Monetario Internacional (FMI) como por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), que sitúan al país, junto a Perú, entre las economías con mayor crecimiento en América del Sur.

De acuerdo con el ultimo dato del Índice Global de Actividad Económica (IGAE), publicado en la página electrónica del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la economía boliviana creció en abril 5,24%, un porcentaje inferior al previsto por el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas para este año, que es del 5,7%. El IGAE es un indicador mensual de corto plazo de la actividad económica nacional y el resultado de la estimación de variables relacionadas con la producción. Este índice es tomado como referencia del crecimiento económico, al igual que el PIB.

La clave del del éxito del crecimiento de la economía boliviana se asienta, principalmente, en la activación de la demanda interna (mercado interno) y no en la demanda del mercado externo (o exportación de materias primas como los hidrocarburos y minerales), según lo ha señalado en reiteradas oportunidades el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Luis Arce.

La demanda interna también tiene que ver con la elevación del consumo de electricidad, agua potable y gas domiciliario. Esto se explica porque algunos segmentos de la población, que antes no tenían poder adquisitivo, mejoraron sus ingresos ( por los bonos sociales, incrementos salariales, creación de nuevas fuentes de empleo, clima económico estable para los negocios y otros factores) y ya pueden acceder a los servicios básicos, con el consiguiente mejoramiento de su calidad de vida y su salida de los márgenes de la extrema pobreza.

Economía de BoliviaLa actividad del mercado interno también se aprecia en los niveles de facturación de los supermercados y de los restaurantes. En el primer caso, el valor de las ventas se incrementó de $us 99 millones en 2006 a $us 438 millones  en 2013, lo que supone un crecimiento de 342%. En el segundo caso, en el mismo periodo de análisis, los servicios facturados pasaron de $us $us 101 millones a $us 523 millones. El alza fue de 418%, de acuerdo con datos oficiales.

En resumen, la economía boliviana goza de buena salud. Desde 2011 crece por encima del 5%; incluso el año pasado se situó en 6,78%, el mayor índice de su historia. Esto tiene dos razones clave. Primero, las exportaciones, que tienen como puntal a los hidrocarburos, lo que permite más ingresos para el Tesoro General de la Nación, las gobernaciones, los municipios, las universidades, y se traducen sobre todo en inversión pública, en bonos sociales, entre otros.

Y segundo, la más importante, la demanda interna, que se expresa en el consumo de servicios básicos y el gasto en bienes. El motor económico que se materializa en incrementos salariales, más poder adquisitivo, mayor venta de productos, más demanda de alimentos, mayor producción, más fuentes laborales, entre otros elementos que conforman esta cadena que mueve la economía, que la empuja.

Este auge fue la excusa perfecta para que el equipo de La Razón elabore un suplemento especial que circula hoy junto a la edición impresa. Una radiografía económica nacional y departamental, para conocer la vocación productiva, las fortalezas y los proyectos a mediano y corto plazos de las regiones. Una edición para sumergirse en la Bolivia económica, en este aniversario patrio.

 

En julio, los precios del IPC subieron en 2,86%

Hasta julio de 2014, la inflación acumulada en el país llegó a 3,81%, lo que representa el 69% de la proyección realizada por el Gobierno para esta gestión que es de 5,5%. En julio, el Índice de Precios al Consumidor (IPC), que mide el costo de vida, se elevó en 2,86%.

La información corresponde al Instituto Nacional de Estadística (INE), que publicó su último reporte en su página web. El informe señala que en julio los precios del tomate, la papa, cebolla y la haba registraron una incidencia positiva.

“La variación positiva del mes de julio se debió principalmente al incremento de los precios en las divisiones de alimentos y bebidas no alcohólicas 1,47%, restaurantes y hoteles 0,59% y transporte 0,64%, que incidieron positivamente en 0,47%, 0,08% y 0,07%, respectivamente”, señaló el informe del instituto de estadísticas.// la Razón (COM)

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