No es una broma. La sala plena del Tribunal Electoral Departamental de Santa Cruz definió hoy una de las siete concejalías del municipio de Cabezas en un juego de dados entre los dos candidatos que disputaron el cargo en los comicios del 29 de marzo.

Rubén Villalba, del Movimiento Demócrata Social (MDS), jugó y le ganó el escaño en una mano de ‘cacho’ a Cirilo Salazar, del Movimiento Al Socialismo (MAS), conforme a un controvertido procedimiento que dirigió el Órgano Electoral en medio de acusaciones de un supuesto favoritismo con el MAS.

A las 15:40, en plena sala de cómputo electoral, el delegado nacional de los Demócratas, Érik Landívar, alzó la voz para reclamar a los vocales, encabezados por Eulogio Núñez, la decisión de sortear la concejalía.

Landívar acusaba al tribunal de "redondear resultados para favorecer al MAS”. Núñez respondió pidiendo que "no haga show para la tele” y que iba a haber sorteo, conforme a ley y a dos circulares enviadas por el Tribunal Supremo Electoral, el 14 y 16 de abril.

Salazar, un parco dirigente campesino, llegó a la sala sin hacer ruido, con una gorra azul y atento a su delegada, la exfiscal de Distrito Arminda Méndez. Él quería jugarse el cargo a la moneda. Villalba, un ingeniero locuaz, molesto, dijo que prefería jugar al dado y así fue. Como en el caso del alcalde de San Luis de Honduras, que fue declarado ganador en 2013 luego de un desempate dirimido con la moneda, ayer Cabezas hizo el mérito para entrar en una lista de hechos insólitos en la política.

El azar al poder

A las 15:47, Villalba lanzó su dado, resignado. Vio que sacó el número dos y antes de que pueda parpadear, Salazar lanzó el suyo: sacó uno, perdió. Fue entonces cuando la militancia ‘verde’ de Cabezas se fundió en abrazos y llantos de una azarosa forma de consolidar una mayoría opositora en el Concejo Municipal.

Con ese resultado, los Demócratas se hicieron dueños de tres ediles, frente a dos del MAS y otros dos de Alianza Solidaria y Popular (Asip), la sigla que fundó en 2010 el exalcalde cruceño Roberto Fernández.

"Hemos ganado con dados, compañero, pero las elecciones también las hemos ganado”, fue lo primero que se le ocurrió decir a Villalba, mientras algunas mujeres gritaban en la sala: "¡Existe la justicia divina!”.

Casi tan callado como llegó, Salazar se retiró de la sala, con un par de sus compañeros. "Respetamos a nuestro Tribunal Departamental y si he perdido en el sorteo, me voy tranquilo”, balbuceó, no sin advertir que el MAS será la espina en el zapato para los Demócratas de Cabezas. Dentro, la vocal Dolly Ortiz reclamaba respeto para las autoridades de la sala plena.// Página Siete (BO)

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