11 may. 2015

La avenida 31 de Octubre (Bajo San Antonio) es tan empinada que allí se pone a prueba el sistema de frenos de los prototipos del PumaKatari. En La Paz hay medio centenar de arterias donde se producen el 40% de los accidentes viales, según Tránsito.

La mañana del 6 de marzo de este año, un taxi se despeñó desde unos 100 metros al intentar bajar una pronunciada pendiente en Alto Villa Victoria. El chofer murió y el automóvil terminó hecho trizas.

Doce días después, el miércoles 18, un vehículo de alto tonelaje que descendía por la calle Diego de Peralta se estrelló contra un taxi que pasaba por la avenida Tejada Sorzano en Miraflores. El saldo fue de cuatro heridos.  

La Paz BoliviaEstas empinadas vías tienen entre 45 y 75 grados (°) de inclinación, de acuerdo con el Organismo Operativo de Tránsito.

“De cada diez accidentes, al menos cuatro se producen en estas pendientes, entre atropellos, siniestros por fallas mecánicas, choques a objeto fijo y colisión con otros motorizados”, sintetiza el subteniente Manuel Tórrez, del Centro de Investigaciones y Capacitación en Seguridad Vial (CIC Vial) que depende de esa unidad.

Julio Salas, secretario municipal de Transporte, Tráfico y Vialidad de la Alcaldía paceña, confirma el promedio de sucesos que se producen según la Policía en las arterias más escarpadas de la urbe. “Así es, porque de cada diez accidentes, al menos la mitad son ocasionados en las calles y avenidas inclinadas”, corrobora.

El gobierno local no cuenta con un registro de cuántas arterias hay con cuestas pronunciadas en la urbe. “Por sus características geológicas todos los macrodistritos tienen pendientes que desembocan en el centro (la hoyada). Debe haber una infinidad, no puedo precisar”, añade.

No obstante, desde Tránsito sostienen que son al menos medio centenar. “No se hizo un estudio de cuántas son, pero ése es un número aproximado”, afirma el subteniente Tórrez.

Recorrido. El 6 de abril de este año, el chofer de una volqueta cargada con arena —que iba de bajada— perdió el control de su motorizado en la calle Roberto Hinojosa, colisionó con un minibús, derribó un poste y se estrelló contra un almacén en la esquina de la avenida 31 de Octubre. El siniestro dejó ocho heridos.

“Siempre hay accidentes por aquí. Hemos pedido a la Subalcaldía (San Antonio) que ponga señalización, pero no nos hace caso”, se queja Miriam, una vecina. La 31 de Octubre es la de mayor inclinación y es utilizada   para los buses PumaKatari y Sariri. En 2011, un camión repartidor de garrafas de gas licuado arrolló a un niño.

El miércoles 6 de mayo, La Razón hizo un recorrido por 11 calles y avenidas de alta pendiente, en las que la seguridad del peatón y de los habitantes de los inmuebles están en riesgo todos los días. En el Macrodistrito Cotahuma están dos vías peligrosas: Moxos y Alcoreza, la inclinación de la última, que conecta

La Paz y El Alto, oscila entre  27° y 45°, según la Alcaldía, y hasta 75°, de acuerdo con cálculos de Tránsito.

“Por esta calle (Alcoreza) siempre tenemos accidentes. Hace poco un trufi que bajaba desde El Alto se metió a una farmacia”, dice el vecino Rolando Yujra.

En marzo de 2008 una persona fue degollada y otras dos, mutiladas en una triple colisión ocasionada por la rotura de los frenos de un radiotaxi que iba de bajada.

La calle Moxos además es utilizada para las pruebas de los buses prototipo del Servicio de Transporte Municipal de La Paz por su pronunciado declive.

En la zona Obispo Indaburo, del Macrodistrito Max Paredes, la calle Obispo Balderrama sube y sube, y da la sensación de que por ahí se puede llegar hasta El Alto.

“Gracias a Dios (todavía) no hemos tenido desgracias, pero esta cuesta es bien parada. Yo bajo siempre con el freno de caja, los que tienen frenos automáticos deben tener muchísimo cuidado”, dice el taxista Jesús Troche.

A unas cuadras del lugar, la vía Villamil de Rada también fue escenario de hechos de tránsito.

“Pese a que hay señalética de manejar a 20 kilómetros por hora, (los imprudentes) bajan corriendo y más de uno se entró a las casas de la esquina

Gozalves como sucedió hace una semana”, afirma Roberto Almanza detrás del mostrador de una tienda.

La calle es solo de bajada, pero este medio pudo constatar cómo un motociclista subía la cuesta

A unos minutos del lugar, la avenida Antonio Gallardo trepa hasta Alto Chijini, sus dos últimas cuadras son tan pronunciadas que el declive parece un tobogán gigante. “Esta avenida es de doble sentido, pocos se atreven a subir, pero muchos bajan y ese es un peligro constante para todos los vecinos”, expone preocupada la vecina Felicidad Flores.

Otras vías escarpadas como la prolongación de la calle Ricardo Bustamante, más arriba de la avenida Buenos Aires, solamente son de subida, pero cuando algún coche se atreve a bajar, corre el riesgo de perder la estabilidad. “Especialmente cuando llueve, cae cascajo desde arriba y los autos resbalan, por eso pocos bajan”, dice la vecina y universitaria Melisa Choque.

En Miraflores, en la calle Diego de Peralta, antes de llegar a la Tejada Sorzano, sucedieron al menos seis siniestros en los últimos cinco años, da cuenta Ramiro

Gómez. El último hecho fue el 18 de marzo y dejó cuatro heridos graves. “Queremos que haya señalización y que ya no sea de doble sentido como es ahora”, agrega.

Pero en las laderas, cuyas calles desembocan en el centro paceño, el problema es más delicado.

Allí muchas vías no están asfaltadas y carecen de señalización. “Aquí, en Alto Villa Victoria, un taxi se metió (despeñó) desde ahí arriba (señala a lo alto) y cayó unos 100 metros, por eso los vecinos tenemos miedo de pasar por aquí, porque pueden caerse los autos que bajan”, refiere el vecino David Ponce. La inclinación de la vía es de unos 75°.

A cinco minutos, la empedrada calle Italia de Alto La Portada es usada solo por arriesgados choferes que se dirigen a El Alto y quieren acortar camino.  Los vecinos piden que el gobierno local señalice las pendientes más pronunciadas y peligrosas para evitar desgracias, pero la comuna no cree que sea la solución. “El problema no es la instalación de señalética o cambiar el sentido de la vía para que sea de una sola dirección. Así no se va a resolver el problema, porque todo el que sube va a tener que bajar otra vez”, sintetiza Salas.

Tórrez, del Organismo Operativo de Tránsito, advierte que de las aproximadamente 50 calles empinadas de la urbe “ni la cuarta parte tiene señalización”.

El coronel Ramiro Venegas, jefe de la División de Accidentes, recuerda que es la Alcaldía la encargada de señalizar, tras un diagnóstico técnico de Tránsito.

El Secretario Municipal de Transporte, Tráfico y Vialidad opina distinto. El problema —dice— son los vehículos de alto tonelaje a los que Tránsito debería “hacerles una inspección técnica rigurosa, por eso se dan los siniestros y por tener motorizados que datan de 1960 y 1970”.  Ajenos a la polémica, los vecinos de la 31 de Octubre aguardan soluciones.

Violan restricción en la Alcoreza

Jorge Quispe

El 4 de agosto de 2014, el chofer de un minibús de servicio público perdió el control de su motorizado en la calle Alcoreza, que tras una loca carrera terminó estrellándose contra el muro de una vivienda. Cinco personas resultaron heridas.

Un día después, el Organismo Operativo de Tránsito de La Paz determinó que el tramo más empinado sea solo de subida para evitar que los motorizados que descienden por esa cuesta sufran una rotura de frenos o por exceso de velocidad atropellen a personas que transitan por la avenida Buenos Aires; sin embargo, ocho meses después la prohibición terminó diluyéndose.

“¡Vé! Eso está pasando. Nosotros pusimos barreras para que no suban, pero ahora me dicen que la usan todavía en doble sentido. Aquí nos falta también cultura ciudadana vial”, dice el coronel Ramiro Venegas, jefe de la División de Accidentes del Organismo Operativo de Tránsito.

La Alcoreza, la avenida Moxos y la 31 de Octubre —según esa repartición policial y la Secretaría Municipal de Transporte, Tráfico y Vialidad del gobierno local de La Paz— se encuentran entre las arterias, abiertas al tráfico vehicular, que tienen las pendientes más pronunciadas y  peligrosas de toda la urbe paceña por los siniestros que periódicamente ocurren en ellas.

OPINAN LOS VECINOS

Martín Coarita: ‘La Alcaldía debe poner la señalización’

La municipalidad  paceña debería poner señalización y otras medidas de precaución en estas calles inclinadas para evitar accidentes. Nosotros (es chofer del micro 132) tenemos que esquivar a los minibuses que bajan corriendo desde El Alto y que utilizan la avenida Alcoreza.

Pablo Choque: ‘Siempre hay accidentes por estas avenidas’

El año pasado un vehículo se accidentó y entró a una casa de la zona. Siempre hay accidentes en estas avenidas (calle Obispo Balderrama) que son bien paradas. Y no fue el único, porque yo vivo cuatro años en el barrio y por lo menos vi unos tres accidentes, porque no existe señalética.// La Razón (COM)

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