19 may. 2015

La importación, comercialización y uso del endosulfán y monocrotophos, dos plaguicidas que se utilizan en la agricultura, fueron prohibidas vía normativa debido a los riesgos que representan en la salud de la población, como la esterilidad, el cáncer de mama y daño al tejido nervioso.

El Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag) emitió las resoluciones administrativas 24 y 25, que prohíben el registro, importación, comercialización, distribución y uso de los plaguicidas endosulfán y monocrotophos y sus mezclas en todas sus concentraciones, por el alto riesgo para la salud de las personas y del medio ambiente.

La responsable del programa de Salud Ambiental del Ministerio de Salud, Claudia Velarde, explicó ayer a La Razón que los productos son neurotóxicos, que causan daño a la piel, a las glándulas reproductoras, hígado y que aumentan el riesgo de cáncer de mama, entre otros problemas que deja en la salud de personas que están expuestas a dichos pesticidas.

Pesticidas en Bolivia“No se ha hecho un trabajo de campo (en el país), pero estudios internacionales de este tipo especifican el daño que causan a las personas. En las conclusiones de una investigación del ministerio se establece que los plaguicidas son bioacumulables en el tejido adiposo, producen neurotoxicidad, son hepaticotóxicos y otros”, mencionó.

El presidente del Colegio Médico de La Paz, Luis Larrea, especificó que la neurotoxicidad se refiere a que el pesticida afecta directamente al tejido nervioso y causa temblores, convulsiones y epilepsia. “Este tipo de plaguicidas son un potencial promotor de tumores, inhiben la función hormonal, alteran al material genético, provocan un daño renal y testicular, también la disminución de la producción de semen y causa afecciones a las glándulas mamarias”.

Perjuicios.  El galeno indicó que el químico ingresa al organismo de las personas cuando éstas respiran el aire cerca de lugares que han sido fumigados, o beben agua contaminada directamente o a través de filtraciones, también al entrar en contacto con suelos contaminados o al trabajar en centros de producción.

Al respecto, el expresidente de la Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas Demetrio Pérez reconoció que sí existen daños a las personas que manipulan estos productos, aunque no pudo especificar cuáles.  Agregó que muchos productores están conscientes de la toxicidad de los plaguicidas, pero no tienen el cuidado de tomar las precauciones y dotar al personal de guantes, overoles y lentes para evitar más daños.

El productor de soya aseguró que su sector cumplirá con la resolución, pero pidió que la medida sea acatada en todo el país. “No tenemos otras alternativas en el mercado para acabar con los insectos que nos causan pérdidas en la producción. Si bien los dos plaguicidas están fuera del mercado legal, se debe controlar el contrabando”. Las resoluciones administrativas salieron del comité interministerial formado por el Ministerio de Desarrollo Rural, a través del Senasag, de Medio Ambiente y Agua, y de Salud.

Plazos de la normativa

Resolución

Se prohíbe el registro, importación, exportación de productos formulados a base de endosulfán y monocrotophos a partir del 16 de marzo. Se da un plazo hasta el 16 de septiembre para devolverlos.

Producto endosulfán es prohibido en 127 países

Un total de 127 países incorporaron al endosulfán dentro de la lista de plaguicidas prohibidos para su uso en la agricultura. Esta determinación fue realizada durante la V Conferencia de las Partes del Convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes, reunidos en Ginebra (Suiza), en 2011. En ese encuentro se estableció que se deben considerar alternativas que no sean químicas, es decir, experiencias exitosas de manejo agroecológico de plagas y de agricultura orgánica.

“La FAO cree que es perfectamente posible producir cultivos sin usar endosulfán y debe asegurarse de que se reemplace el uso del producto lo más rápido posible”, declaró en ese entonces el representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Mark Davis.

Claudia Velarde, responsable del programa Salud Ambiental del Ministerio de Salud, señaló que casi cuatro años después “en Bolivia también ya se prohíbe la importación y uso de este químico”.  Especificó que para la eficacia de las resoluciones emitidas por el Senasag, los tres ministerios trabajarán en el cumplimiento de la norma. Se prevé que hasta fin de año no exista el producto en el país.// La Razón (COM)

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