24 ago. 2015

La colonia japonesa San Juan de Yapacaní celebra los 60 años de su fundación con sus tradiciones, cultura y costumbres intactas; rememorando a aquellos 88 inmigrantes Nishikawa que tras la posguerra en Asia, se aventuraron en las extensas llanuras del oriente boliviano donde aprovecharon las tierras fértiles y vencieron las adversidades del clima las alimañas y enfermedades tropicales.

Dicha colonia, convertida en los últimos años en Municipio, aplicando un sistema muy organizado se ha convertido en el principal motor del desarrollo agrícola de la boyante Yapacaní, con el aprovechamiento de las tierras fuertes es el principal productor de arroz en Bolivia, lo que le valió el denominativo de ser la Capital Nacional de este alimento. Además se desarrolla el cultivo de la soya, la nuez de macadamia y los cítricos.

"Cuando salimos de Japón, yo tenía 10 años, mi padre decía, "en Bolivia vamos a tener 50 hectáreas gratis" y allá, en Japón, no teníamos más que un patio chiquito, todos vinimos con entusiasmo y al llegar acá todo era monte, no había ni camino ni nada que comer, había nubes de mosquitos, al principio fue muy difícil", testimonió el presidente de la Asociación de Nikkei y Boliviano Japonesa, Masayuki Hibino.
Colonias japonesas en BoliviaHibino es parte de la segunda generación y afirma que los pioneros como su padre tuvieron que establecer lazos con los indígenas del lugar para desarrollar un trabajo conjunto para el desmonte de las tierras en el norte cruceño y generando el crecimiento dela población que en la actualidad cuenta con 9.191 habitantes de acuerdo al último censo.

Los actos conmemorativos comenzaron el 20 de agosto con un emotivo rito de honras fúnebres a los primeros inmigrantes fallecidos en tierras bolivianas, seguido de una ceremonia conmemorativa por los 60 años de la Colonia de San Juan, el mismo que se complementó con un almuerzo donde se apreció la cultura nipona con sus danzas y arte entremezclado con ritmos del oriente boliviano; y culminó con una fiesta el sábado 22 compartida entre los colonos japoneses y bolivianos.

En los actos estuvo el embajador de Japón en Bolivia, Hidehiro Tsubaki, acompañado del la presidenta del a Asamblea Legislativa Departamental, Kattya Quiroga, autoridades de Gobierno y departamentales. Según datos de la Embajada de Japón en Bolivia, a la fecha se tiene un registro de 235 familias de descendientes japoneses que viven en San Juan, haciendo un total de 761 Nikkei (descendiente de japonés) y 238 personas como Issei (provenientes de Japón que mantienen la nacionalidad japonesa).

Los primeros inmigrantes japoneses experimentaron indescriptibles situaciones de subsistencia y pobreza extremas sin embargo a través de un sistema de organización lograron vencer las dificultades, según narró el colono Sizhuo Sawamoto, presidente del Comité Organizador de los festejos por el 60 aniversarios de la colona japonesa.
"A través de largos años de superación, los inmigrantes sembraron cultivaron y marcaron el florecimiento cultural y socioeconómico de la colonia del a Colonia Japonesa San Juan, contribuyendo significativamente a Bolivia en el desarrollo político, cultural, económico y humano", explicó Yawamoto.
Los colonos destacaron que en los últimos años la colonia logró tener su mayor crecimiento con la ayuda y el apoyo del Gobierno boliviano y de las organizaciones de apoyo y asistencia de Japón, como JICA y la Asistencia de Proyectos Comunitarios (APC). "Con dedicación y esfuerzo mancomunados entre sociedades bolivianas y japonesas hemos logrado avances en la implementación de infraestructuras básicas para el desarrollo como el saneamiento, la planificación, urbana, educación, caminos, preservación del medio ambiente entre otros", explicó Yawamoto.

Los primeros inmigrantes llegaron a Bolivia hace 116 años, desde 1899 y se asentaron desde el Beni hasta el resto de los departamentos, sin embargo prevalecieron en el occidente reflejando su vocación agrícola y de organización.

"Las hachas, josas, palas y azadones fueron reemplazados por los tractores y cosechadoras, sin embargo, continuamos dependiendo y sufriendo las adversidades climáticas, manteniendo invariable la inestabilidad de la actividad que no la podemos abandonar porque aportamos con la seguridad alimentaria de este país", resaltó el presidente de la Asociación de Nikkei Boliviano Japonesa, Masayuki Hibino. San Juan conserva la esencia de la cultura japonesa donde aún prevalece su idioma y costumbres, cuenta con una unidad educativa donde se enseña a los niños en idioma nipón y español la milenaria historia del país asiático, un coliseo deportivo y no es extraño ver a mujeres vestidas con el tradicional kimono.// ABI
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