28 oct. 2015

Ante la alerta que emitió la Organización Mundial de la Salud (OMS) de que el consumo de  carne roja provoca cáncer,  expertos locales recomiendan consumir este producto sólo una vez a la semana. Recalcan que  el ser humano no debe dejar de  comer proteínas -como la carne- pues son necesarias para su nutrición. Aconsejan también evitar los embutidos.

"La gente no debe alarmarse por la alerta de la OMS. Hay que recalcar que no se trata de una epidemia. No es que hoy uno come carne y mañana ya tiene cáncer”, puntualizó ayer el jefe de la Unidad de  Nutrición del Servicio Departamental de Salud (SEDES), Reynaldo Miranda.

Explicó  que  una persona tiene más predisposición al cáncer, "si tiene familiares de primer grado que hayan fallecido por el mal”. Hay otros factores que influyen  como el tabaquismo y, según el último informe, el consumo de carne roja y procesada.
Carne en Bolivia Miranda aclaró que  es necesario que el ser humano consuma carne porque el "organismo requiere de  tres nutrientes: proteínas, grasas y carbohidratos. Las proteínas dan energía y, entre otras cosas,  ayudan a  vitalizar las uñas y los cabellos”. Recomendó, sin embargo,  no  excederse en el consumo de cárnicos.

Apuntó  que una persona adulta debe consumir   100 gramos de carne roja -una porción del tamaño de la palma de la mano- una vez a la semana. Lo ideal es  variar entre carne de llama, pescado, gallina y conejo.

El martes, la OMS emitió el informe del  Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC)  que alerta  que  la carne procesada, como  embutidos, salchichas y otros, provoca el  cáncer colorrectal,  de páncreas y de próstata. Advierte que  la  carne roja  -de res, ternera, cerdo, cordero, caballo o cabra- "probablemente” también sea cancerígena.

Miranda manifestó que este  estudio sólo "confirmó” lo que antes era una  "sospecha”. Con los nuevos datos, el Consejo Departamental de Nutrición (CODAN) tratará de  reeducar o cambiar los hábitos de la población.

 Los bolivianos -dijo- tienen una tradición gastronómica bien arraigada. "Será una tarea muy complicada  sustituir el t’impu, fricasé, chicharrón, por cereales, torrejas, entre otros”.

El nutricionista sugirió enriquecer el menú con  cereales y leguminosas -como el arroz,  lenteja o poroto- los cuales aportan   proteína vegetal al organismo. Y recomendó evitar  el consumo de  embutidos "incluso en San Juan”.

La ministra de Salud, Ariana Campero, aseguró que el Gobierno a través de su cartera promueve la Ley de Alimentación Saludable,  que -prevé-   se promulgará en las siguientes semanas.

Remarcó que la norma, además de promover la alimentación saludable, exigirá el etiquetado de los productos procesados para que la gente se alerte sobre lo que consume.    "Es decisión personal consumir menos carne, gaseosas y comer más verduras, cereales. Además de tener más actividad física”, dijo.

El director del Instituto de Gastroenterología, Ernesto Loza, explicó que debido a que la comida chatarra y los alimentos procesados están de moda "los bolivianos actualmente consumimos mucha más carne”.

Añadió que en los últimos cinco años se incrementó el número de casos de cáncer de estómago y de colon en el país, aunque no precisó  la cifra.

Otros 4 productos que pueden provocar el cáncer
El aceite recalentado, los colorantes, los conservantes y los edulcorantes  son  productos que también pueden provocar cáncer, advirtió  el jefe de la Unidad de Nutrición del Servicio Departamental de Salud (SEDES) La Paz,  Reynaldo Miranda.

El especialista comentó que  la gente que vive en el área urbana es propensa a tener cáncer porque come en la calle cotidianamente por el ritmo de vida.  Quienes trabajan en oficinas, por ejemplo, almuerzan  en las brosterías, "Por lo general, en esos espacios el aceite es recalentado y  ese insumo es altamente cancerígeno para el individuo”, dijo.

En tanto,  miles de comerciantes o choferes que comen cotidianamente  en los "agachaditos” también corren el riesgo de adquirir el mal. En la mayoría de los puestos callejeros se cocina con Ají-no-moto, soya, conservantes,  colorantes y hasta aceite recalentado, elementos potencialmente cancerígenos.

Los estudiantes y los universitarios están habituados a consumir   hamburguesas, salchipapas o salchichas que también implican riesgo, según la OMS.

Otro factor de riesgo es el alto consumo de   gaseosas, "que contienen edulcorantes  y no son sanas, pero que son altamente promovidas  por el marketing”.


Miranda dijo que según un estudio, ocho de cada 10 publicidades que se pasan en  medios de comunicación, son de alimentos y gaseosas. "Por  eso la gente come más esos productos”.// Página Siete.bo
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