13 dic. 2015

Para la legislatura 2015-2020, el 8,7% de la Asamblea Legislativa  —29 de las 332 curules entre suplentes y titulares— corresponde a legisladores jóvenes. Una “cifra histórica” si se compara con otros periodos en los que la representación fue menor. 

Así lo establece un estudio del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA, por sus siglas en inglés) denominado El rostro joven de la Asamblea Legislativa Plurinacional, cuyos datos fueron recogidos este año y que se publicarán a principios de 2016. La Razón anticipa algunos de estos datos.

De acuerdo con el informe, solo desde el periodo legislativo 2006-2009 se pudo identificar la participación política de jóvenes en este escenario. En ese entonces, se registró el 1,6%, en tanto que para el periodo 2010-2014 se evidenció un notable crecimiento que alcanzó al 5,9%.  En los periodos anteriores, la participación de menores de 28 años fue nula, principalmente porque la legislación boliviana, específicamente la Constitución Política del Estado (CPE), lo impedía.

Cambio. “El cambio importante se produce a partir de 2010, momento en el que se habilita a aquellos mayores de 18 años para poder ser legisladores, al mismo tiempo que desde los partidos políticos se empieza a incluir a jóvenes dentro de sus cuadros”, reseña el documento. Además puntualiza que hasta 2009, con la antigua Constitución, la edad requerida para ser legislador era de 25 años en el caso de diputados y 35 años en el caso de senadores.
Política en BoliviaEl gobernante Movimiento Al Socialismo (MAS) y los opositores Unidad Nacional (UN) y Partido Demócrata Cristiano (PDC), que tienen representación en la actual legislatura, se han encargado de incluir en sus listas de candidatos a figuras noveles en el marco de la vigencia de la Ley de Juventudes que garantizó la participación de grupo etario en la política y además fijó como el rango de edad del joven: 16 a 28 años.

En junio de 2014, previo a los comicios generales de 2014, La Razón informó que de los 744 candidatos titulares a senadores, diputados y representantes supraestatales inscritos por los partidos que participaron en los comicios, solo el 10,7% (80) era joven.

Para ese proceso electoral, UD postuló la mayor cantidad de noveles, no obstante, y tras las elecciones, el MAS obtuvo más jóvenes asambleístas (20) respecto de sus contendientes que alcanzaron cifras menores. El pacto UD consiguió ocho representaciones, en tanto que el PDC alcanzó una curul. Justamente esta última silla es ocupada por Yesenia Yarhui, la asambleísta más joven que juró al cargo a los 19 años. “Soy la parlamentaria más joven de Latinoamérica. Nosotros podemos establecernos como buenos líderes y generar perspectivas hacia el futuro porque tenemos la capacidad y preparación para estos trabajos”, señaló.

No obstante, los frentes optaron por asignarles funciones de suplencia. De los 29 que legislan en la actualidad, 20 son suplentes. Justamente esa es la principal deficiencia que han identificado los jóvenes asambleístas. Conforme a esas expectativas, demandan mayor apoyo en la formación de líderes dentro de las organizaciones y la generación de una Agenda Legislativa de Juventudes a través de un marco legal, que permita la renovación de cuadros políticos.

En la región, Bolivia tiene más escaños juveniles
La representación juvenil en la Asamblea Legislativa se incrementó en la legislatura 2015-2020. Según un análisis comparativo efectuado por la UNFPA, Bolivia ocupa el primer sitial en la región debido a que la legislación habilita las postulaciones al Órgano Legislativo desde los 18 años.

Así, el país cuenta con mayor porcentaje de asambleístas jóvenes (8,7), la mayoría mujeres, en comparación con Ecuador (5,1), el único en la región que tiene una legislación similar a la boliviana. “Únicamente en Ecuador y Bolivia se tiene como edad mínima para la postulación a cargos legislativos los 18 años, el resto varía entre los 21 y 35 años, dependiendo de si se busca diputación o senaduría”, precisa el documento.

Europa. De hecho son pocos los países que consignan candidaturas juveniles. En Europa, los estamentos deliberativos de España y Noruega registran el 1,4 y 7,1 de representación joven. La UNFPA considera que “no solo basta con la norma para conseguir la inclusión de jóvenes como autoridades legislativas, sino que por detrás están temas como el interés de los mismos, las posibilidades de ser parte de organizaciones sociales o estudiantiles desde corta edad”.

En ese escenario, los jóvenes demandan mayores espacios de participación política, a pesar de los avances que se registraron en este último periodo. Los frentes han instalado, por ello, espacios de formación y capacitación para preparar a sus nuevas generaciones.// La Razón.com
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