12 ago. 2016

La sequía dejó ya 103 mil hectáreas perdidas en oriente, entre cultivos de maíz, sorgo, trigo y girasol, reportó la Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo).

Además, la negativa del Gobierno nacional de incluir a las importadoras de maquinaria agrícola en la reprogramación de créditos pone en riesgo la campaña de verano.

La Federación de Ganaderos de Santa Cruz (Fegasacruz) perdió unos 300 millones de dólares por la caída de peso de 3,7 millones de reses y el riesgo de muerte de otras 500 mil cabezas.

Agro en BoliviaSegún el presidente de la Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), Reynaldo Díaz, las empresas importadoras, al no contar con los pagos de los productores prestatarios, se verán imposibilitadas de contar con insumos agrícolas para la próxima siembra.

Díaz sostiene que el sector es una cadena en la que existen varios componentes, entre los cuales están las empresas importadoras de insumos, maquinarias, fertilizantes y una serie de actores. “El momento en que se quiebre la cadena, en ese punto (casas comerciales), nosotros los productores no vamos a tener insumos para encarar la siguiente campaña de verano”, explicó el Presidente de Anapo.

Además, aseguró que otro riesgo es el abastecimiento de semillas, como en el caso de la soya, puesto que en la actual campaña de invierno, en la que se debería producir la mayor parte de la semilla para la de verano, sólo se sembraron 120 mil hectáreas de las 300 mil proyectadas.

“Muchas veces lo que se ha sembrado no es justamente inscrito ni calificado para la producción de semillas, además no sabemos qué va a pasar de aquí en adelante (en el tema de lluvias)”, agregó Díaz.

Pérdidas en aumento

Por otro lado, el Presidente de Anapo dijo que las pérdidas siguen en aumento, y que sólo el sector oleaginoso (sin contar cañeros, ganaderos y otros) necesita de al menos 450 millones de dólares para reactivarse, por lo que pide al Gobierno la creación del fondo de reactivación económica a través del Banco de Desarrollo Productivo (BDP) y el Banco Unión para inyectar capital operativo para la próxima campaña de verano 2016/2017.

Ante esta postura, el ministro de Desarrollo Rural y Tierras, César Cocarico, indicó, en días pasados, que sería imposible que el Gobierno compre una deuda de carácter privado.

Sin embargo, Díaz sostiene que todo pasa por falta de voluntad de parte de las autoridades gubernamentales. “Todo es posible, es cuestión de que haya voluntad. Tenemos que entender que esto es una cadena productiva y que no sólo hay que solucionar un eslabón de esa cadena, que es el productor, sino velar por todos los eslabones y no tengamos problemas para encarar la siguiente campaña”, agregó el presidente de Anapo.

103 mil Ha perdidas

Según los últimos registros de Anapo, en la actual campaña de invierno en Santa Cruz, hay 103 mil hectáreas perdidas, entre cultivos de maíz, trigo, sorgo y girasol, lo que significa 662 mil toneladas menos en la producción estimada, que era de 1.161.000 toneladas.

Sin embargo, en el cultivo de soya, según Díaz, aún queda algo de esperanza, por lo que los productores esperarán hasta fines de agosto para concluir la siembra de invierno.

“Todavía es prematuro hablar de soya. Si bien hay una afectación de 3 mil hectáreas, consideramos que no es muy grande”, añadió a tiempo de especificar que sólo se sembraron 120 mil hectáreas se soya de las 300 mil que se habían proyectado.

PIDEN DECLARAR EMERGENCIA

Hay pérdidas millonarias por muerte de ganado

La emergencia continúa en el sector ganadero por la sequía y la falta de alimento. A la fecha, según el presidente de la Federación de Ganaderos de Santa Cruz (Fegasacruz), José Luis Vaca, se reportaron 3,7 millones de cabezas afectadas con una reducción de peso de al menos 50 kilogramos, lo que significa 124 millones de dólares menos. Otras 500 mil cabezas tienen riesgo de muerte, lo que implica otros 150 millones de dólares.

Vaca sostiene que la lluvia de hace tres días fue insuficiente para rebrote de pastos, y sólo sirvió para controlar focos de calor.

Además, la zona norte, la Chiquitanía y el Chaco fueron duramente golpeados por falta de humedad. En la última zona, hubo la mayor mortandad de bovinos, sobre todo los de menos de un año. “Se necesitaría más de 90 millones de dólares para dar de comer a esos animales”, dice.

Así, considera que el Estado debe flexibilizar algunas normas para declarar emergencia, puesto que, según algunos cálculos, la lluvia no llegará hasta fines de septiembre en la chiquitania, y cuatro meses más en el chaco.

“Pedimos al Presidente declarar emergencia o desastre con un decreto y no siguiendo los procedimientos de la Ley 602, que es demasiado burocrática. Primero tiene que declarar (emergencia) el municipio, después la gobernación, después el Gobierno nacional… hasta eso se mueren las vacas”, lamentó.

Por otro lado, consideró que los 12 decretos promulgados el pasado 2 de agosto han beneficiado más al sector agrícola que al ganadero, y básicamente dirigidos al altiplano. Vaca explicó que de los 29 mil ganaderos que hay en Santa Cruz, el 90 por ciento son pequeños y medianos, los cuales quedaron sin condiciones para comprar alimento para sus animales.// Los Tiempos

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